Heriberto Duarte

Vivir en México es saberse el próximo desaparecido. Desaparecer es tan sencillo cómo decidir entre águila y sello, porque somos también una moneda en el aire. Un volado. 

Nacer en México es caminar sobre muertos. Así lo dice Mirna Medina, la fundadora de las Rastreadoras del Fuerte. El primero que las nombró así fue Javier Valdez, quién fue asesinado el 2017 en Culiacán. Porque hacer periodismo en México, periodismo de verdad, es ser también el próximo en la lista de muertos. 

Ante la realidad violenta en el país, el próximo desaparecido soy yo. Eres tú. Es tu primo que camina en el desierto. Es tu hermana que salió con sus amigas a la playa. Es tu tío que fue a comprar una troca. Somos casi todos el siguiente numerito en una lista imparable. 

Somos el siguiente ignorado por las autoridades. El siguiente no buscado. La moneda está en el aire. ¿Es mi madre la siguiente buscadora? ¿Es tu esposa pronto una nueva integrante de las Rastreadoras? La muerte en México se conversa como el clima. Sinaloa, Sonora, Guerrero, Tamaulipas, el Estado de México y un etcétera enorme de ciudades, salpican la cotidianidad de sangre.

Vengo a decir lo anterior porque vi recientemente el documental: Te nombré en silencio. Aunque la verdad no lo quería ver porque también soy de la estadística que ignora. De los que dicen “pobrecito, seguro andaba mal”. Pero lo vi y no puedo evitar venir a decir algo sobre @LasRastreadoras

Digo poco porque quiero convidarles a que lo vean. Porque a pesar de tanto dolor y silencio, es un documental que habla también del amor, desmedido, inexplicable, inagotable. Porque estas mujeres se hermanan también para abrazarse y reír bajo un cielo bermejo. 

Sin costo, acá pueden verlo hasta el 31 de agosto:

https://www.cinepolisklic.com/pelicula/te-nombre-en-el-silencio-ambulante