No sé cuántas veces escuché: “La pandemia me dejó sin trabajo”… Presumo que debe haber sido más de una decena de veces, hasta que fue mi turno: La pandemia me dejó sin laburo, che.

Mi formación académica y profesional está ligada a la actividad económica más castigada desde la llegada del bicho corona: El turismo. Y si el 2020 fue difícil de transitar, el 2021 me deja claro que eso que llamamos “industria de la hospitalidad” es casi inviable.

Una vez fuera del sistema productivo, me fui de la ciudad. Dejé el departamento que alquilaba y me mudé a un rincón de la Cordillera de los Andes. A una casita familiar, perdida en la precordillera, donde me ahorro el alquiler y al vecino más próximo lo tengo a 500 metros.

Aquí pueden pasar varios días hasta que se vuelve a hablar presencialmente con alguien (y con más distancia de la sugerida por la OMS) ; aquí la música es la radio, los pájaros, el silencio o el viento colándose entre los árboles.

Esta cotideanidad andina y sin trabajo es de caminatas para recoger leña; Es de lavar mi ropa a mano, a fuerza de cepillo y jabón; De desengrasar y desinfectar mi casa con lejía casera; de compostar y preparar terreno para una huerta que sucederá cuando pase el frío; De recolectar tomillo silvestre y de observaciones celestes durante algunas noches.

No gasto mucho. En la montaña no hay sitio para tentaciones materiales. Mi presupuesto mensual se va en gas envasado, algunos comestibles, servicio de Internet y luz…Así y todo, al no tener un ingreso mensual, es guita que se va.

Este tiempo también me da espacio para crear. Así que escribo más y dibujo ( o más bien, garabateo). Hace unos días un amigo me habló de un sitio llamado “Cafecito”. Una plataforma de crowdfunding que da visibilidad a pequeñas producciones artísticas y permite un ingreso por sus posteos. Una suerte de “gorra virtual” en la que los seguidores pueden colaborar con el trabajo del artista enviando pequeñas contribuciones monetarias que equivalen al valor de un cafecito. La plataforma funciona con Mercado Pago, por lo que solo seguidores argentinos pueden hacer sus contribuciones por este medio.
Mientras que los lectores fuera de Argentina, pueden hacerlo a través de Buy me a coffee que funciona de igual modo pero con paypal.

Nunca pretendí ni pretendo vivir de mis pequeños accesos literarios pero en este momento,en que la crisis apremia (y el bolsillo se achica) si disfrutás de mis lecturas, ¿por qué no? … Te acepto un café.

Un caramelo Media Hora en CAFECITO:
https://cafecito.app/uncaramelomediahora

Un caramelo Media Hora en BUY ME A COFFEE:
https://www.buymeacoffee.com/Mediahora

¡Gracias por el apoyo!