Recuerdo la primera vez que toqué música y me pagaron. No millones, ni miles. Sólo unos cuantos pesos que, entre mi banda y yo, pudimos gastar en cosas simples de adolescentes. Fue un gran, gran día. Subimos todo nuestro equipo e instrumentos a una camioneta pick-up, e incluso nosotros fuimos en la caja también. Recorrimos parte de la ciudad, dimos nuestro show, recogimos y volvimos.

Tocamos unos cuantos covers y un par de originales que creíamos excelentes composiciones. Honestamente, no recuerdo que tan buenas o malas eran, sólo que disfrutamos mucho presentar nuestro trabajo. Una sensación de satisfacción increíble. Un sentimiento que no se olvida y que a lo largo de los años, mientras he continuado creando canciones, solo o con una banda, y dando shows, se ha mantenido presente en cada ocasión.

Una sensación que se ve así:

Ahora que han pasado tantos años me doy cuenta de que eso es algo que constantemente he perseguido. Nuevas experiencias siempre relacionadas con mi trabajo artístico. Música, pintura, escritura, etc.

Actualmente estoy trabajando en lo que yo creo que es mi material musical más personal y complejo, al menos en un nivel de consciencia interior. Con esto me refiero a que las letras me llegan aún más, que la composición me ha retado una y otra vez, y que me ha costado muchas veces continuar por miedo, nervios, o cualquier otra excusa que me pueda inventar a mí mismo.
La verdad es que recordar todas estas ocasiones en las que me he sentido verdaderamente feliz con mi música, me ha motivado otra vez a avanzar con este proyecto. Y unos cuantos otros.
También creo que la tecnología se vuelve una parte fundamental de mi proceso y mi sonido personal, digamos: "mi estilo". He evolucionado de una simple guitarra a estar rodeado de sintetizadores, pedales, entre otras cosas. Lo sabía pero ahora que escribo creo que lo he asimilado mejor..? O algo así.

El camino es largo y a veces me he desmotivado, tomado breaks, o "rendido". Pero nunca por completo y creo que acabo de salir de uno de esos momentos en los que uno piensa que se acabó. Creo que estoy listo, o casi listo, para perseguir esa sensación otra vez, la misma desde la primera vez. Me siento motivado y nervioso, listo para enfrentarme a mis pensamientos y mis emociones.

Los mantendré al tanto, y de momento espero que ustedes también recuerden por qué hacen lo que hacen, por qué quieren seguir.

Sean felices y sigan sonando,
- Charlie Y.