Imagina que eres un hombre lobo.


Sabes que tu existencia es un secreto para los humanos, pero últimamente en tu ciudad han estado atacando licántropos. Los envenenan con plata y los dejan tirados en sitios aislados.

Podrías ser el siguiente. Lo sabes bien.

Estos cazadores no han dejado ningún tipo de rastro atrás, nada que pueda decirles algo sobre ellos. No hay esperanza de detenerlos pronto, parece que lo único que puedes hacer es ver que ataquen una y otra, y otra, y otra vez...

Hasta que encuentran a alguien en el mismo lugar en que hay una loba herida. Pero es un elfo, y cualquiera en el submundo podría decirte que los elfos son los seres más pacifistas y amables que existen, ¿no?

En este momento, justo frente a tus ojos, hay planes puestos en marcha y bandos que podrían acabar con el equilibrio entre el submundo y los Otros, los humanos. ¿Y si él sabe algo?

Pero todavía hay un detalle...a este elfo al que están acusando lo conoces.