- ¿tienes que estar aquí? - preguntó Isa mirando a Ginger con enfado.

- puedo irme si te molesta mi presencia - respondió Ginger con una sonrisa.

- por favor - contesto Isa sin cambiar su forma de mirarla.

- solo pueden estar media hora, cuando toque la puerta deberán salir sin problemas o no volverán a verse - dijo Ginger dirigiéndose a la puerta, tocó de nuevo dos veces y la puerta se abrió saliendo ella de inmediato.

Isa abrazo fuertemente a Gabriel y las lágrimas corrían por su rostro al cerrarse la puerta de nuevo.

- vengan - susurro Isa en cuanto se limpió el rostro. Isa los llevo al baño, Iván y Gabriel la veían extrañados y ella abrió la regadera dejando caer él agua en un escandaloso chorro, después cerró la puerta con ellos dentro.

- aquí no hay cámaras ni micrófonos, lo siento mucho, los extraño mucho - dijo Isa con lágrimas en los ojos. Gabriel la abrazó sin pensarlo y luego le cedió lugar a Iván, él seguía serio viéndola llorar y la abrazó a su cuerpo.

- te amo Isa, no lo olvides nunca, buscaremos como sacarte de aquí - dijo Iván tratando de confortarla.

Isa lloraba en su abrazo, era a quien más extrañaba, Isa se limpió el rostro y lo veía embelesada. Iván se veía muy distinto, la barba le había crecido en esos días ligeramente, su cabello desalineado y esponjado, su ropa arrugada, las ojeras en sus ojos marcaban su poco sueño, además de su aroma, no había tomado un baño desde que la detuvieron. Isa lo veía demasiado atractivo aun así, pero no deseaba hacerlo sufrir más

- Iván, no puedes seguir así, no por mí, siento mucho lo que les he hecho - confeso Isa separándose de Iván.

- les agradezco todo, no permitan que ellos entren a la casa, yo iré por mis cosas posiblemente mañana y los dejarán de molestar - explicó Isa intentando verlos a los ojos.

Gabriel la veía con sorpresa, Iván permanecía en silencio intentando entender lo que Isa quería decirles.

- no te librarás de nosotros así de fácil, estaremos aquí todos los días hasta que te dejen en libertad si es necesario - decreto Gabriel frunciendo el ceño.

Iván volteó a verlo y volvía a ver a Isa, busco el excusado y se sentó intentando procesar todo aún en silencio.

- no confío en ellos, no quiero ponerlos en más riesgos, ya nada será igual, es mejor decirnos adiós ahora - continuo Isa viendo al techo intentando no llorar.

- no te diré adiós nunca - dijo Iván con cierto enfado, se paró y la tomó de los hombros - dime qué no me amas - se le quebraba la voz al final.

Isa intentaba hacerse la fuerte pero no era lo mismo con Iván ahí - te amo Iván, pero no quiero que te pasé nada - aclaro Isa acariciándole el rostro y lágrimas en los ojos.

Iván tomó su mano y la besó con cariño - no te dejaré sola de nuevo, no importa lo que me pasé, volveremos a estar juntos e iremos a la playa - recordó Iván sonriendo.

Isa no había visto nunca la playa, era una de las cosas que deseaba ver en persona, solo Iván lo sabía, Isa se acercó a besarlo en la boca, ambos fundieron sus labios en un beso intenso. Gabriel se sintió por de más incómodo y mejor salió del baño, regreso enseguida para darle un condón a Isa en la mano por si acaso. Iván solo respondía al beso de Isa pero sus bocas reaccionaron apasionadamente, sus manos cambiaron de un simple abrazo a acariciarla con deseo. Isa comenzaba a sacarle la ropa a Iván, tenían poco tiempo, no estaba segura de volverlo a ver pronto, entre ambos desabotonaron su camisa vino y terminaron rompiendo los últimos botones. Isa usaba un cambio de ropa que le habían proporcionado, un vestido holgado en color palo de rosa con mangas cortas que Iván le saco rápidamente.

El aroma a sudor de Iván se intensificó al sacarse la camisa, Iván se sintió muy avergonzado, Isa intentaba sacarle el pantalón, y él separó su boca de ella. Ambos respiraban agitados, se vieron unos segundos, ambos deseaban tener más tiempo, Isa le mostró el condón en su mano izquierda y sonrieron, Iván negaba con la cabeza abriendo su bragueta y dejando caer su pantalón. Iván se había sacado los zapatos y solo pateó para sacarse todo incluido su bóxer que bajo de un tirón quedando desnudo ante Isa que lo veía con mucho deseo. Isa bajo su ropa interior de un tirón también y se acercó a Iván, que la tomó de las caderas firmemente para levantarla del piso e ir directamente a la regadera. Isa serpenteo al sentir el agua fría caerle encima, ambos estaban debajo del chorro, era difícil para ambos lograr verse con el agua que resbalaba por sus cabellos, se dedicaron a besarse, jugueteando con las lenguas como tanto les gustaba, Iván la bajo con cuidado para ponerse el condón. Isa dejo de besarlo, redujo el chorro de agua sin dejar de verlo enamorada, se veía tan guapo y sexy, se preguntaba cómo se vería con una barba completa, Iván logro ponerse el plástico y sonrió triunfante a verla con llamas en los ojos.

- tendré que ser rápido amor - dijo Iván apenado y volviendo a tomarla de las caderas.

Isa se abrazó a su cuello, amaba esa posición Iván la levantó recargándola en la pared, con destreza él acomodó las piernas de Isa y su dura erección en su sitio para dejarla caer. El peso de Isa hizo que se fuera ensartando sola, Iván se separó de la pared provocando que ella fuera penetrada de un tirón, ambos disfrutaron mucho ser uno de nuevo. Iván busco la boca de Isa, se colocó de nuevo bajo el chorro de agua intentando aminorar su mal aroma que a Isa no le molestaba en absoluto, en cambio le provocaba un poco más de morbo y curiosidad sobre él. Iván comenzó a moverse tomándola de las caderas la levantaba para dejarla caer de golpe una y otra vez, Isa dejaba de besarlo para suspirar al ser penetrada tan intensamente. Iván aprovecho para morderle el cuello suavemente y de serle posible llegar a morderle un seno pero el agua no le permitía saborear la suave piel de su amada.

Iván la penetraba con toda su intensidad, tenían poco tiempo y esperaba darle placer a ella al menos una vez, Isa lo arañaba en la espalda conteniendo sus gemidos. Iván volvió a recargarla en la pared y aceleró sus movimientos de cadera llevando una de sus manos entre ellos, primero acarició el vientre de Isa para luego acariciarle el clítoris. Iván machacaba su propia mano entre ellos estimulando a Isa que lo veía con una mirada que no había visto antes, le causaba tanto morbo que continuó hasta que Isa no pudo más y lo mordió en el hombro haciéndolo gemir de dolor. Iván aguantó el dolor de la mordida y continuó sus embestidas, estaba próximo a venirse también si es que eso había sido un orgasmo pensó, continuó machacándose la mano y dándole con todo lo que tenía, en cuestión de minutos Isa volvía a encajarle los dientes mientras Iván le bufaba al oído - te amare siempre - Iván continuó sus movimientos en lo que Isa aflojaba su mordida, cuando ella lo soltó un poco de sangre escurría por la visible marca de sus dientes. Isa intento acariciarlo mordiéndose los labios en señal de disculpa, Iván tomó su rostro con cariño y la besó en la boca, un beso con todo su amor.

- te amo Isa, no lo olvides nunca amor - recalco Iván con el agua escurriendo por su largo cabello.

- también te amo Iván, no lo olvides tampoco - replicó Isa sonriéndole.

- disculpa mi estado, prometo estar aseado y pulcro la próxima vez - aseguró Iván con su gran sonrisa.

Isa acarició los pequeños bellos de su rostro con la palma de su mano derecha, sin dejar de verlo con ternura - aunque fueras un vago me parecerías sexy - confeso Isa sonrojada.

Iván sonrió ladeando su cabeza y mojándola con las gotas que caían de su pelo, la beso suavemente en la boca, tocaron a la puerta.

- se nos acaba el tiempo - recordó Gabriel abriendo la puerta sin mirar dentro.

Isa e Iván suspiraron profundamente y soltaron su abrazo, él acarició suavemente la mejilla de Isa. - eres tan hermosa -

Isa sonrió sonrojada y lo empujó suavemente, debía secarse el cuerpo y vestirse, al menos él, ambos salieron de la ducha, Isa cerró la regadera. Iván se disponía a vestirse mojado, pero Isa lo paró y lo seco con su toalla, con la misma toalla empapada se secó ella en lo que él se vestía de nuevo. Isa se vistió también cuando Gabriel volvió a tocar la puerta, está vez Iván la abrió y comenzó a salir ya vestido pero con el cabello húmedo, Isa venía detrás con el cabello bastante mojado, Gabriel la volvió a abrazar fuertemente y los tres fueron directo a la sala a esperar que los llamarán.

- te amamos Isa, estaremos al pendiente de ti - manifestó Gabriel.

Iván se sobaba el hombro, le daba un poco de picor la mordida pero era la primera herida que deseaba se volviera cicatriz en él. Iván fue a abrazar a Isa muy fuertemente, ambos intentaban absorber la mayor cantidad de sensaciones del otro sin imaginar hasta cuándo se volverían a ver. Tocaron la puerta dos veces como les habían dicho, Iván soltó su abrazo y la besó por última ocasión para salir por la puerta detrás de Gabriel, ambos dijeron adiós con la mano hasta que cerraron la puerta. Isa volvió al cuarto, no tenía que hacer en la sala, prefería pasar su tiempo encerrada en el baño contando las gotas de agua en la pared a que la siguieran filmando.

Iván y Gabriel siguieron su rutina normal sin Isa, ambos se presentaban en el edificio esperando verla de nuevo pero no les daban acceso, así que seguían su vida normal sin ella. Unos días después, por la mañana, Gabriel escuchó que tocaban a la puerta, al abrir se encontró con unos gorilas trajeados y armados, revisaban a todos lados antes de abrir la puerta de una camioneta, era Isa quién estaba dentro. Ben entró detrás de Isa, Gabriel cerró la puerta, no había motivo para dejar pasar a ninguno pero dejo a Ben para que confiara en ellos. A Ben no le molestaba, revisó la casa y fue a revisar el patio en lo que Isa guardaba un poco de ropa, aún no sabían qué tiempo la tendrían en resguardo. Isa había cerrado la puerta del cuarto con seguro, sacó ambas laptops en la mochila que llevaba, escondiendo la especial en el forro de la mochila, sacó el celular y lo pegó en el reverso de uno de los cajones de Iván con una nota improvisada, dejo todo listo y abrió la puerta, Ben esperaba parado frente a esta, Isa lo vio molesta, él no dejo de inspeccionar dentro del cuarto con detenimiento.

- Vamos ya, no quiero que estés aquí - ordeno Isa enfadada.

Ben salió del cuarto y camino de nuevo justo detrás de ella, Isa abrazo a Gabriel fuertemente, una lágrima se escapó de sus ojos y salió de la casa con Ben detrás, subieron a la camioneta y todo el equipo se marchó detrás de ellos.

Los días pasaron, habían intentado apresar a Marcus Armstrong pero solo encontraron el departamento hecho un asco, había botellas vacías por doquier y algunas colillas de porros por el lugar. Tomaron fotos del departamento completo, todo sería evidencia del maltrato hacia Isa, el pasillo tenía manchas secas de sangre en las paredes y piso, al parecer nunca habían limpiado. También fotografiaron el cuarto de Isa que cerraban con varios candados y cerraduras desde el interior del departamento, dentro estaban las miles de pantallas montadas en una pared con un solo mouse y teclado genérico común, un pequeño pasillo de la puerta al clóset y otro al frente de las pantallas. Había marcas de uñas en puertas y ventanas, las ventanas habían sido pintadas y tapeadas, se notaba el crecimiento de ella en las marcas, el clóset había sido un excusado improvisado, donde también había algunos restos de empaques de galletas o comida.

No había camas, muebles o silla alguna, la marca de donde se sentaba por horas Isa sobresalía en el piso, se acomodaba en flor de loto la mayoría del tiempo, marcando sus talones y glúteos principalmente, todo el otro espacio era ocupado por los varios procesadores y ventiladores que los habrían mantenido activos al igual que cerros de basura electrónica. Intentaron prender las computadoras pero habían sido infectadas con un virus desconocido, no tenían información rescatable gracias a éste. Indagaron con los vecinos, nadie sabía nada de Marcus, aunque todos lo conocían por borracho, varias veces algún vecino lo había ayudado a llegar a su casa, pero nadie tenía idea de que tenía una hija, si acaso mencionaron a una mujer que fue su pareja hacia algún tiempo atrás. Buscaron a la mujer, esperando qué les ayudará, pero había muerto varios años atrás, era una prostituta, pertenecía a   una red de servidoras sexuales vinculadas a ventas de drogas.

Su muerte no había sido investigada, murió de dos tiros, uno en la cabeza y uno en la pierna, le habían roto los dedos de las manos y tenía varias quemaduras de cigarrillos, además de que le habían arrancado algunos dientes y mechones de cuero cabelludo, pero para la policía local era una simple prostituta más que nadie reclamó. De Marcus Armstrong solo las tiendas de licores daban algo de información, pero todos decían que hacía un año sin verlo, era seguro que estuviera muerto debido a su ingesta de alcohol, pero la policía no tenía a nadie con sus características entre los cuerpos encontrados. Las investigaciones atrajeron la atención de la pequeña ciudad, alertando a ciertas personas sobre lo ocurrido con la investigación en proceso por parte de cierta agencia internacional al mando del operativo.

Isa se había cansado de su encierro, cumpliría un mes y aún no encontraban a su padre, eran unos verdaderos ineptos, no la dejaba ver a Iván o a Gabriel y estaba más que segura que para este momento la estarían buscando gracias a su ineptitud. Isa vio las noticias de ese día, después de ciertas noticias sabía que algo había cambiado, los ineptos lo habían hecho evidente, Isa fue a la puerta enojada y tocó dos veces, espero a que abrieran.

- les daré las cuentas aún sin Marcus, ahora tendrán que darme acceso a internet o se escaparán, tienen una hora cuando mucho - decreto Isa con enfado.

El guardián la veía sin entender mucho de lo que hablaba Isa, llamó a su superior diciendo todo en código, Isa puso los ojos en blanco por su ineptitud.

El guardián hizo seña de que volviera adentro y cerró la puerta, unos minutos después la puerta se abrió y Ben estaba ahí.

- ¿seguirán perdiendo el tiempo o quieren que les ayude? están mudando todo - aseguró Isa con desdén.

- No comprendo - respondió Ben.

- hicieron mucho ruido, estoy segura que no han encontrado a Marcus, te daré los números de inmediato pero no les serán útiles en menos de una hora, denme acceso y les daré los nuevos - manifestó Isa con enfado.

Ben abrió los ojos como platos, tocó la puerta dos veces indicándole a Isa que lo siguiera, ella tomó su laptop especial del mueble cercano y corrió detrás de él. El guardián los vio y negó el acceso a Isa, Ben le dijo algo al oído y este torció la boca y los dejo salir a ambos sin más. Ben la llevo directo al piso donde estaban los especialistas en computadoras, la chica al frente lo vio sorprendida, no tenía reporte alguno de ellos.

- llama a Tim, es urgente - dijo Ben con autoridad saliendo del elevador.

La recepcionista hizo una llamada telefónica, susurró por el auricular y colgó el teléfono con su rostro aún desconcertado.

Tim abrió la puerta por dentro, había escuchado las grabaciones del cuarto de Isa y sabía bien a qué venían, los hizo entrar y los llevo directo a un cubículo que ya estaba previsto para que ella lo usará.

- necesito acceder desde mi máquina, tardaré más en establecerme en la tuya - declaro Isa al ver la computadora de última generación.

Tim le mostró donde conectarse y le pasaron una hoja con las claves de acceso, Isa negó con la mano, no las necesitaba para acceder en realidad. Tim vio la computadora de Isa, era un modelo muy viejo, dudaba mucho que ese armatoste fuera mejor que sus máquinas, alzó la ceja esperando el momento para burlarse de ella. Isa conectó su laptop al enchufe, no es que no hubiera podido trabajar en el cuarto, solo quería que le dieran el permiso para hacerlo o pronto se perdería su ventaja en el trato. La laptop había sido armada por Isa, le tomó mucho tiempo lograrla, había usado las mejores partes de todas las computadoras que estuvieron a su alcance, desde que ideó escapar se dio cuenta que necesitaría una computadora que almacenará la información. La laptop prendió rápido para sorpresa de Tim, inmediatamente se activó el sistema base de Isa, demoró un poco en cargar la pantalla pero cuando lo hizo se conectó sola a la red del edificio sin que ella hiciera nada.

Tim giró el rostro esperando que las alarmas del sistema indicaran al intruso, pero por ningún lado se vio reflejado, volvió a ver a Isa, ella usaba todos sus dedos con demasiada rapidez y agilidad. Tim se acercó a intentar descifrar que era lo que ella hacía pero de principio le costaba entender el sistema operativo que ella estaba usando. Isa por su parte trabajaba rápidamente debía localizar al hacker a cargo, de cierta forma ayudarle a mover las cuentas, ella había sido la única haciendo eso y no podrían deshacer su trabajo sin su ayuda, si lo hacían las cuentas se vaciarían de inmediato y los perdería para siempre. Isa estaba en lo cierto ya habían logrado mover algunas cuentas y pronto se encontrarían con sus trabas, corría un programa aparte que le ayudaba a buscar al hacker que estaba haciendo el trabajo, le diría inclusive si fueran varios. Tim no podía creer lo que veía, al mejor de los hackers que había visto trabajando se quedaba muy lejos de lo que ella estaba haciendo, además la computadora era más veloz y rápida que sus máquinas.

Isa encontró la señal del hacker en sí, la interceptó haciéndole creer que él solo había desbloqueado su candado, era un hacker muy malo, lento, algo torpe dejando rastros por todos lados para un ojo experimentado como el de ella. Isa solo oprimió un botón, todas las cuentas bancarias cambiaron en cuestión de minutos, pero todos los números nuevos se grababan en su máquina uno por uno con los montos y cambios de nombres correspondiente. El rastreador emitió una alerta, dio una dirección, era en la ciudad donde creció, le pareció extraño a Isa, no había más hackers en la zona, al menos no de tan alto nivel, Isa lo meditó un poco. Prestó mayor atención a los movimientos de las cuentas y los varios rastros que dejaba al hacerlo, ella los corrigió en el momento para que no fueran detectados tan fácilmente por sus errores, le recordaba a un modo antiguo. Era él, así era como ella había aprendido a hacer los movimientos cuando chica, pero ella se actualizaba todo el tiempo, puliendo su trabajo y evitando los errores que él estaba haciendo o tendría que enfrentar una golpiza más.

- El hacker es Marcus - anunció Isa sin dejar de ver el monitor.

Tim abrió los ojos, Marcus Armstrong había sido su ídolo, creador de varios sistemas operativos años atrás, una de las grandes eminencias para los amantes de la tecnología. No podía creer que su ídolo era ahora un simple hacker haciendo el trabajo de algún grupo criminal, Tim pidió una silla al sentir sus piernas temblar. Isa siguió tecleando el único que medio entendía lo que ella hacía estaba teniendo una crisis sentado detrás de ella, ella lo notó en el reflejo de la pantalla del otro monitor, era su momento. Isa abrió una nueva ventana, está la llevo abajo donde su cuerpo la cubriera, en está comenzó a meterse en los archivos de la organización, pasaba de una ventana a otra, era ahora que extrañaba las miles de pantallas para visualizar todo en conjunto. Isa logro obtener la dirección aproximada del lugar donde la señal de Marcus salía, las cuentas seguían siendo copiadas y ahora estaba accesando al sistema de ellos, pronto obtendría el nombre del soplón y otros archivos que pudieran servirle en un futuro. Tim volvió a la realidad, sabía que frente a él tenía a Isabelle Armstrong, no imaginó que fuera hija de su ídolo, la había visto siempre con superioridad, creyéndose lo mejor y ella le había demostrado quién era, las alarmas del sistema indicaban al intruso, Tim dio la orden de anularlas.

Isa mostraba una ligera sonrisa, sin que ellos lo supieran ella acababa de mandar toda la información a una nube creada con anterioridad, borraría sus rastros en el sistema y después aunque le quitarán la máquina podría acceder. Isa terminó de limpiar sus rastros y cerró la ventana con tranquilidad, era solo cuestión de esperar a que las cuentas terminarán de pasarse, eran miles alrededor del globo con bancos locales, internacionales y alguna incluso de cuentas irrastreables. Tim se dio cuenta que Isa dejo de trabajar, ella solo admiraba la pantalla mientras los números se escribían solos en un programa indicando cuál era el número anterior y el nuevo. Debía ser un programa y sistema operativo completamente nuevo, posiblemente creado por Marcus Armstrong pensó Tim.

- ¿qué sistema operativo usa? - preguntó Tim ansioso.

- aaahh uno que creé hace un tiempo, no tiene nombre - contesto Isa sin más.

- ¿tú lo creaste? - dudó Tim incrédulo.

- sí, eso hice, no había sistema existente que me fuera útil, era mejor crear uno nuevo - argumento Isa.

- ¿pero cómo? no cualquiera puede, es imposible - evidenció Tim que no podía procesar esa idea.

- es fácil en realidad - alego Isa.

- ¿fue tú padre quien lo hizo? - cuestionó Tim con celos.

- tú ídolo murió hace más de 15 años, acéptalo - Aseguro Isa con dureza.

Las cuentas terminaron de escribirse, la ventana relampagueaba indicándolo, Isa vio la hora, habían demorado cuarenta minutos con su ayuda.

- ¿quieren que las imprima, la mando por correo o qué? - consulto Isa con cierto enfado.

Ben no lo sabía en verdad. Tim la veía con enojó a Isa le daba lo mismo.

- haz ambos si es que puedes - dijo Tim a manera de reto.

Isa entonces mando la orden de impresión, localizando la impresora más cercana.

- ¿a qué correo? - preguntó Isa para no levantar sospechas.

Ben y Tim se miraron y ambos apuntaron sus correos electrónicos en una notita que había en el escritorio y se lo dieron a ella. Isa mando el correo para ambos y se paró de su lugar, sabía que le quitarían su máquina, no se opondría, ya no le era útil tampoco.

- Ben, te agende la dirección de Marcus, deberían ir enseguida por sí deciden moverlo, Tim solo te aviso, no intenten enlazarla con otras o soltara un virus que dudo ustedes conozcan, para cualquier duda estaré disponible - expresó Isa con seriedad y caminando a la salida del lugar.

Tim hizo puños las manos, estaba enojado con la actitud de Isa, señaló a dos personas para que revisaran la computadora en lo que otro le llevaba la impresión de las cuentas que seguían imprimiéndose. Ben caminó detrás de Isa, la llevaría de vuelta al cuarto para después hablar con su superior que ya había sido informado por Tim en parte. Ese mismo día arrestaron a Marcus Armstrong, estaba irreconocible a la foto que Isa les había proporcionado. En la foto se veía a un hombre gordo, la nariz roja de tanto beber con la barba y el cabello crecidos, su ropa gris y manchada del licor que le había caído encima.

Después de enfrentarse a un buen grupo de hombres armados, estaba localizado en un edificio viejo, supuestamente de oficinas en las afueras de la ciudad. Habían encontrado un piso lleno de drogas varias y dinero que tal vez estaban lavando ahí mismo, en otro piso tenían mujeres y niños encerrados que se llevaron a investigar, al final encontraron a Marcus en otro piso muy bien resguardado. Se encontraba en una habitación cerrada con tres hombres armados, Marcus había sido encadenado a una silla de metal atornillada al piso, la cadena daba hasta el baño que cerraba solo con una cortina. Marcus estaba limpio, era un hombre casi en los huesos, ojeroso, uno de sus brazos se notaba había sido picado con agujas infinidad de veces y le faltaba de la rodilla para abajo en su pierna izquierda. Marcus estaba rasurado de cabeza y barba, había marcas de quemaduras en su piel además de varios cortes que le habían hecho durante su encierro. Usaba unos lentes con mucho aumento frente a una computadora cuya pantalla era de 85 pulgadas, continuaba trabajando aún después de matar a sus captores. Lo arrestaron y se hicieron cargo de la máquina para investigar lo que había hecho en ella.

Con el pasar de los días fueron arrestando y matando a los involucrados en ese grupo criminal, incluidos algunos policías, jueces y gente en altos cargos que utilizaban o se vinculaban a las diversas cuentas. Isa continuó en resguardo todo ese tiempo, solo veía las noticias para saber qué tanto había logrado. Iván por su parte estaba más que desesperado, todos los días iba en su horario de comida y al salir del trabajo a preguntar, Nancy lo atendía siempre de manera discreta, pero no le permitían el paso.

Iván regreso a casa frustrado como cada noche después de descargar un poco su rabia en el gimnasio, está vez llegó al cuarto y pateó su cajonera una y otra vez por la molestia. Gabriel tocó la espalda de Iván, entendía su frustración, Iván lloraba desesperado sin saber que hacer para sacar a Isa de ese lugar, Gabriel lo abrazaba hasta calmar a su mejor amigo.

- cenemos algo antes de que me vaya - sugirió Gabriel con una sonrisa falsa.

Iván se limpió el rostro y comenzó a desvestirse, Gabriel se adelantó al comedor en lo que Iván se ponía cómodo, Iván abrió el cajón para sacar un short y notó un envoltorio extraño, lo saco de ahí y lo reviso, era un celular junto a una hoja de papel.

"Si algo me pasa y los vienen a buscar, usen esto para comprar su libertad, no lo vean, no intenten usar el número, mientras menos sepan será mejor, te amo Iván, aún muerta te amaré eternamente".

Iván lo leyó y corrió directo al comedor a mostrárselo a Gabriel.

- tal vez esto podría servir para sacarla - dijo Iván con alegría,

Gabriel suspiro sin saber en verdad que hacer, pero apoyaría a su amigo en todo.

- Iremos mañana temprano - declaro Gabriel sonriendo con tristeza.

Iván prefería ir en ese momento pero lo entendió y ambos cenaron con cierta alegría.

Marcus Armstrong había sido encerrado a parte de todos los otros criminales arrestados ese día, no hablaba y se notaba aletargado, se le dificultaba andar sin la pierna faltante, su mirada se veía pérdida todo el tiempo, agentes especiales lo interrogarían en unas horas, en cuanto terminarán de limpiar el edificio y descifrar la computadora en la que él trabajaba.

Les llevo un tiempo lograr accesar a todos los secretos de la computadora de Marcus, tenían una confirmación de las cuentas dadas por Isa esa mañana, además de algunos nombres conocidos y otros tantos nuevos sobre las personas que usarían las nuevas cuentas.

Había sido un gran movimiento, solo deseaban sacarle más información a Marcus que les ayudará a atrapar a los más altos cargos.

El problema fue que Marcus Armstrong ya no tenía lengua, nadie lo notó antes hasta que intentaron interrogarlo sin éxito, el hombre los veía con su mirada perdida, una tristeza se vislumbraba en sus ojos pero nada más, era como si estuviera en su propio mundo.

Los agentes le dieron pluma y papel pero no reaccionaba, una tablet sin acceso a internet por si acaso pero tampoco se inmutó, al final no lograron ninguna reacción del hombre y lo devolvieron a su celda especial.

Isa fue informada de su captura y de la confirmación de las cuentas que les había proporcionado, había sido una grandiosa ayuda de su parte pero aun así no la liberarían, en cambio le ofrecían seguir colaborando con la agencia.

Isa no estaba interesada en trabajar para nadie, quería volver a ser libre solamente pero eso estaría aún muy lejos de suceder.

Iván y Gabriel se presentaron a las 9 am con Nancy, tenían algo importante que discutir con los agentes del caso de Isa.

Nancy paso el mensaje, no les permitieron el acceso aún así, Iván y Gabriel se retiraban del lugar, Iván estaba en verdad furioso, cuando del elevador salió Ben corriendo hacia ellos.

- esperen, esperen - grito Ben llamando la atención de todos los presentes en el área.

El rostro de Iván se iluminó al ver a Ben corriendo hacia ellos, Gabriel lo veía sin mucha esperanza. Ben logro alcanzarlos ante la mirada de la demás gente, Nancy alzó su pulgar esperando lo mejor para ellos, le caían bien y era amante de las historias de amor.

Ben espero hasta estar cerca de ellos - suban conmigo por favor -

- con una condición - aclaró Iván.

- ¿cuál? - preguntó Ben extrañado.

- si lo que tenemos es útil dejarán a Isa irse con nosotros hoy mismo - expresó Iván muy decidido.

Gabriel lo veía intentando disimular la sorpresa al ver la nueva actitud de Iván, nunca lo había visto tan determinado y confiado en sí mismo.

- no puedo asegurarle nada - contesto Ben con honestidad.

- entonces no tiene caso subir con ustedes - expresó Iván con mucha seguridad.

Ben lo pensó un momento, hasta el momento su ascenso estaba asegurado, muy posiblemente lograría darles gusto si en verdad valía la pena lo que tenían.

- suponiendo que ella pudiera irse con ustedes, estarán monitoreados todo el tiempo - susurro Ben viendo a su alrededor.

- no me molesta mientras ella esté con nosotros - opinó Iván sin importarle Gabriel que estaba a punto de abrir la boca pero solo puso una cara de seriedad.

- vengan conmigo entonces - guio Ben dirigiéndose a los elevadores con ellos detrás.

Gabriel solo palmeó la espalda de Iván, lo habían logrado gracias a la nueva actitud de Iván. Ben los llevo directo a su oficina, cerró la puerta con seguro al entrar los tres.

- ahora sí, quiero saber qué es lo que podría interesarnos - curioseo Ben tomando asiento.

- encontré algo, Isa lo dejo en casa por si acaso alguien más nos contactaba, pero hemos visto las noticias últimamente y nadie ha ido por nosotros, quisiera decir que confiamos en ustedes pero ... - evidenció Iván.

- tenemos un celular, ella misma indicó que no lo viéramos y le hicimos caso, el aparato está intacto, no creo que fuera de ella tampoco - aclaró Gabriel.

- ¿saben si aún funciona? - preguntó Ben poco interesado.

- no hemos intentado prenderlo aún - dijo Gabriel.

- ¿me asegura que Isa estará con nosotros hoy mismo si le es útil? - reafirmo Iván seguro de sí mismo.

- claro, aunque no veo como podría ayudarnos - declaró Ben restándole importancia.

Iván esculco su ropa, primero saco el chip del celular poniéndolo sobre el escritorio y después el celular, era un aparato bastante golpeado, la carcasa blanca se veía amarilla y verdosa del uso. Iván lo puso sobre el escritorio y Ben lo tomo con cierto enfado, presionó el botón de encendido sin ponerle el chip al principio y esperaron a que encendiera el aparato. Una vez que el teléfono cargo, había una imagen preestablecida de una playa, sin iconos, ni aplicaciones en ella, Ben deslizó el dedo a todos lados y no logro acceder a nada.

- esto no sirve - manifestó Ben a los chicos.

- claro que sirve, yo mismo la vi utilizarlo, no sé qué contiene pero Isa lo revisaba mucho en los primeros días que llegó con nosotros - aclaro Iván enfadado.

Ben saco su celular e hizo una llamada para que alguien fuera a su oficina de inmediato, unos minutos después tocaron a la puerta y Ben se puso de pie dejando entrar a otro hombre, y cerró con seguro de nuevo. El hombre era un chico delgado de 1.67, casi esquelético, ojeroso con lentes anchos negros, vestía camisa de manga corta blanca con corbata negra y pantalones de vestir negros.

- él es Tim, Tim ellos son Iván y Gabriel, amigos de Isabelle Armstrong - aclaró Ben

- mucho gusto – opinó Tim con un rostro de desdén.

- mucho gusto - dijeron Iván y Gabriel al unísono.

- necesitó que revises un aparato - expuso Ben tomando el celular de su escritorio.

Tim recibió el celular y lo miró con desdén después vio la pantalla, deslizó a todos lados, e hizo presión en un punto y nada cambiaba, era extraño, comenzó a mover el volumen y la tecla de apagado, entonces salió el menú principal. No tenía aplicaciones extra, ni nada fuera de lo común aparentemente, había pocos contactos discados pero tenía varias llamadas a números no registrados, después abrió la galería por curiosidad.

El celular había sido de Marcus Armstrong, había fotos de cuando él era joven y famoso, junto a varios hombres o parejas, al parecer habían sido fotos en una fiesta, inclusive había una foto de él con su difunta esposa Maritza cuyo rostro era de molestia. Después de las fotos viejas había varias fotos tomadas a distancia o de improviso, algunos los reconocía Tim de las tantas personas relacionadas a casos aún abiertos, otros tantos no le eran familiares, había fotos de policías incluso. En todas esas fotografías se les veía cometiendo algún acto delictivo, también tenía fotos de cómo transportaban a mujeres y niños encerrados en tambores y camiones.

Las montañas de dinero en efectivo que lavaban con Marcus sonriendo sobre ellas, Marcus sonriendo frente a montones de drogas varias, incluso fotos del mismo Marcus con una picana lastimando a una mujer cuyo rostro no se veía de lo golpeada que estaba. Tim no tuvo el valor de seguir mirando más imágenes, era evidente que tendrían que analizar cada una de las fotografías y mucho trabajo por hacer.

- debo llevarlo a analizar más detalladamente, tiene mucha información valiosa para el mismo caso - comentó Tim con tristeza.

- ¿estás bien? - preguntó Ben que nunca había visto a Tim afectado por algo.

- sí, claro, no es nada importante - mintió Tim intentando sonreír.

- aquí está el chip - dijo Ben dándole el pequeño pedazo de plástico.

- tendré que ver a la señorita Armstrong - indicó Tim cabizbajo.

- espera un poco, señores tendrán que esperarme aquí unos minutos - declaró Ben caminando tras Tim.

- recuerde lo acordado - recordó Iván con mucha seriedad.

- a eso mismo voy - contesto Ben cerrando su puerta al salir.

Iván y Gabriel discutían sobre no haber firmado un papel o algo que les asegurara que Ben cumpliría con el acuerdo, no debieron entregar el aparato así nada más. Tocaron a la puerta para después abrirla, era Ginger la que entraba.

- Buenos días, ¿quisiera saber si ustedes accedieron a la información del celular? - indagó Ginger después de cerrar la puerta.

- no, solo lo trajimos - respondió Iván serio.

- ok, entonces ¿creen que podrían acompañarme? - cuestionó Ginger con su sonrisa.

Ginger guío a ambos a otro piso, había una gran sala de espera y varias mesas, se pusieron cómodos y después les dio a leer un contrato en el cuál accedían a ser monitoreados todo el tiempo, así como permisos para instalar cámaras de vídeo en toda la casa excepto el baño. Ambos lo firmaron con una gran sonrisa, no había nada en el contrato que estuviera fuera de lo previsto, Ginger se llevó el contrato y les pidió que fueran pacientes, los llevarían directo a su casa para de una vez instalar todo el equipo.

Tim le había pedido una gran disculpa a Isa por su comportamiento hacía ella, después de ver lo peor de su ídolo se merecía eso y más, también preguntó sobre el celular y lo que ella había descifrado en él. Isa se sorprendió de escuchar que los chicos habían entregado el celular, pero también le notificaron que ella estaría bajo vigilancia en casa, lo que alegro de más a Isa que siguió sin mostrar su sentir.

Isa alistó su maleta y espero un rato en el cuarto, Ginger entró por ella, Isa agarró su maleta y no permitió que le ayudará nadie, bajaron por el elevador directo al área de estacionamiento y la montaron en una camioneta. Un agente fue por Iván y Gabriel, los llevarían con los técnicos a su departamento, Isa llegaría después, una vez que él lugar estuviera listo.

Isa estaba muy emocionada, pero decidió mantener su postura de seriedad hasta el final, aunque sus ojos brillaron al ver la camioneta acercarse a casa. Isa bajo su propia maleta, tocó la puerta, Gabriel abrió y ella entró cerrando la puerta dejando a Ginger afuera, Ginger no se ofendió, había cumplido al entregarla y se marchó. Gabriel se quedó sorprendido por lo que hizo Isa, pero en parte agradecía que los dejarán ser ellos mismos, así que se abalanzó sobre Isa y la abrazó fuertemente. Isa correspondió el abrazo, Iván salió de la recamara y con una gran sonrisa se acercó a ellos, a pasos tranquilos.

Isa entonces sonrió y lloró un poco de la felicidad, estaba molesta con ambos pero al mismo tiempo agradecida, abrió los ojos y vio a Iván venir por el pasillo, caminaba lento, era muy extraño después de no verse en tanto tiempo. Iván apunto al techo para que Isa viera las cámaras, cambiando el semblante de Isa, soltó su abrazo de Gabriel y en silencio inspeccionó la casa, solo el baño no tenía cámara e Iván había comprado un Biombo grande para que Isa pudiera vestirse cómodamente. Isa los veía enojada, en verdad estaba molesta con ambos por permitir esa invasión a su privacidad.

- solo son cámaras, no tienen audio - explicó Iván intentando contentarla.

- haríamos todo para que volvieras - declaró Gabriel sonriendo

- son un par de tontos - espeto Isa con enfado fingido.

Iván se acercó a Isa y la abrazó con mucho cariño, olisqueando su cabello, Isa correspondió su abrazo y también aspiraba el aroma de él con suavidad.

- ¿quieres cenar? compramos pizza - anunció Gabriel

- sí, tengo mucha hambre - dijo Isa sonriendo.

Iván la tomó de la mano y los tres fueron a cenar juntos, sentando a Isa entre ellos, al terminar levantaron todo y Gabriel se alistó para irse al trabajo, antes de irse Isa lo abrazó con mucho cariño y le plantó un gran beso en la mejilla, en verdad estaba feliz de volver con ellos. Iván e Isa quedaron solos en la casa, pero las cámaras estaban en casi cada esquina.

- ¿por qué permitieron esto? - preguntó Isa enfadada

- solo así permitirían que volvieras, además hay un vehículo afuera las 24 horas y no puedes salir de casa sin que les avisemos a donde iremos con buena anticipación y habrá agentes detrás nuestro todo el tiempo - aclaró Iván con pesar.

- pero yo dejé una nota, ¿no la leíste? - preguntó Isa frustrada.

- sí, pero no podía estar más tiempo sin saber de ti, no sabía cómo estabas, no puedo dormir sin ti a mi lado, me haces tanta falta - evidenció Iván apenado.

- tú también me hacías falta amor, pero no quería que ustedes pasarán por esto - contesto Isa pensativa.

- además como ... bueno ... tú sabes ... - observo Isa sonrojada.

- no lo sé, el baño no tiene cámaras, ni el cuarto de lavandería - sonrió Iván picarón - y podríamos acomodarnos detrás del biombo -

- ¿ya lo tienes pensado? - inquirió Isa sonriendo.

- no amor, lo compre para que no te vean cambiarte, no quiero que nadie más te vea desnuda - afirmó Iván sonrojado.

- ¿por qué? - preguntó Isa curiosa.

- por que rompería las cámaras, me llenaría de celos y los golpearía a todos - manifestó Iván con molestia de solo pensarlo.

Isa se acercó a Iván y lo beso suavemente en los labios - entonces vamos a darnos un baño - sugirió Isa mordiéndose la boca.

Iván suspiró profundamente y sonrió de oreja a oreja, ambos fueron por su ropa y toallas para dirigirse juntos al baño, Isa volvió corriendo al cuarto y se llevó la gran caja de condones directo al baño y se encerraron juntos por algunas horas para después irse a dormir. Al día siguiente Iván fue directo al trabajo, con las cámaras en custodia no harían nada por las mañanas, así que solo la beso y se fue dejándola dormir tranquila. Isa se levantó tarde, Iván ya no estaba a su lado, pero su sonrisa era grande al poder olerlo en las sábanas y en su piel aún, estaba enamorada de ese hombre, era definitivo y quería pasar toda su vida con él. Isa se levantó, Gabriel estaba haciendo el desayuno mientras cantaba y bailaba con alegría, cuando Isa lo vio sonrió tomando asiento en la barra para verlo.

- Buenos días linda - dijo Gabriel sonriendo.

- Buenos días Gaby - contesto Isa.

- hice tus favoritos, unos huevos a la mexicana - declaro Gabriel sonriendo.

- que bien, extrañé mucho tú comida - confesó Isa saboreándose el desayuno.

Gabriel sirvió para ambos y se fue a sentar a lado de ella.

- espero que esté monitoreo dure poco - expresó Gabriel para conversar un poco.

- yo también, ya les dimos todo lo que querían, no me necesitan más - aclaró Isa comiendo un poco.

- por cierto Isabelle es un nombre bonito - mencionó Gabriel.

- prefiero solo Isa, así me llamaba mi madre - explicó Isa comiendo otro bocado.

- ya veo, ¿y qué comías allá? - preguntó Gabriel curioso.

- creo que estaban empeñados en hacerme engordar, o me odiaban mucho, no lo sé, pero prácticamente me llevaban hamburguesas con papas fritas, Hot cakes, tortas y postres varios - admitió Isa con enfado.

- pero no subiste de peso - contesto Gabriel.

- sabes que como poco, hubo días que preferí no comer nada, estaba harta de la misma mala comida - declaró Isa.

Gabriel solo sonrío, terminaron de desayunar en silencio con una sonrisa cada que se veían. Hicieron la comida entre los dos.

- Hola, ya vine - dijo Iván al entrar.

- Hola - contestaron ambos.

- Gabo, ¿tienes mucha hambre? - preguntó Iván.

- no, ¿por qué? - contesto Gabriel intrigado.

- comeremos tarde hoy - anunció Iván acercándose a Isa para tomarle la mano.

- está bien - contesto Gabriel sin comprender que pasaba.

Iván sonrió y jalo a Isa que lo siguió intrigada, Gabriel los vio extrañado. Iván soltó a Isa, aventó su maletín al mueble y se metió al baño, salió y volvió a tomar la mano de Isa y la jalo, Gabriel e Isa lo veían extrañados hasta que la sacó de casa para ir al cuarto de lavado. Gabriel se rio y siguió haciendo lo suyo, Isa seguía a Iván sin entender aún que planeaba, Iván se aflojó la corbata e hizo entrar primero a Isa y después él. Isa pensaba abrir la ventana para que entrara aire al cuarto, Iván se lo impidió y cerró la puerta del cuarto por dentro.

- ¿qué sucede amor? - preguntó Isa.

- nada, quería estar a solas contigo - declaró Iván sacándose el saco y colocando todo sobre la lavadora.

- pero algo planeas - inquirió Isa sonriendo.

Iván se acercó a Isa desabotonando su camisa blanca del trabajo y luego safo su cinturón y se sacó los zapatos caminando hacia Isa. Isa lo veía de arriba a abajo, entendió lo que Iván deseaba, y comenzó a sacarse la blusa.

- ¡no!, yo lo hago - pidió Iván con la respiración agitada.

Isa se dejó la ropa y siguió viéndolo, su pecho desnudo era iluminado por la luz que entraba por el techo y continuaba caminando hacia ella, Iván dejo caer sus pantalones, mostrando su erección bien marcada bajo el boxer.

- ¿tomaste condones amor? - preguntó Isa sonriendo, de seguro tendría que ir corriendo.

- solo espero que alcancen - sonrió Iván.

Isa trago saliva, Iván estaba frente a ella, ambos se besaron tiernamente, Iván llevo sus manos desde los brazos a la cintura de Isa pegándola a su cuerpo por la espalda. Isa usaba una blusa ligera de mangas cortas en color verde militar con flores coloridas en el pecho y sin sostén por qué olvidó jalarlo antes de cambiarse, con un short azul claro hasta las rodillas y sandalias. Iván metió sus manos bajo la blusa de Isa para comenzar a desnudarla en lo que su boca le besaba el rostro con ternura, Isa deleitaba sus dedos recorriendo el cuerpo semi desnudo de Iván. Él le saco la blusa, dejo de besarla para ver su pecho desnudo al notarla sin brasier, la vio a los ojos y sonrió para después ir directamente a su cuello a saborearla con tranquilidad en lo que sus manos se encargaban de bajar el cierre de su short.

Isa sintió como Iván dejo caer su ropa y ella elevó sus pies para quedar completamente desnuda frente a él. Iván seguía devorándole los hombros y rozaba con solo las yemas de los dedos el contorno de Isa. Él dejo lo que hacía y la tomó con firmeza de la cintura, la levantó y la movió de lugar, estaba apoyada ahora en la lavadora y no a la pared, Iván se acomodó de nuevo y está vez la subió en la lavadora dejándola sentada frente a él. Isa lo veía sonriendo, Iván la beso en la boca está vez con mucho deseo, mordisqueándole sus labios un poco y de ahí bajo a mordiscos leves hasta sus senos que chupo, lamió y mordió hasta hacerla gemir, Isa jugaba con su cabello y rasguñaba su cuerpo intencionalmente oyéndolo bramar de excitación.

Iván soltó el pezón de su boca y la vio con deseo, y entonces para sorpresa de Isa se agachó para dirigir toda su atención en la entrepierna de ella. Isa intento halarle el pelo para que subiera pero terminó enterrándolo más entre sus piernas al abrirlas hasta donde podía, Iván lamía y mordisqueaba toda la dulce vagina de Isa, sus labios y clítoris. Isa recostaba su cuerpo poco a poco al comenzar a disfrutar la maestría de Iván con su cuerpo, ella respiraba agitada y gemía de placer gracias a Iván que no la dejaba de saborear y disfrutar. Isa arqueo su espalda, arañando a Iván en el brazo que reposaba sobre su estómago y ronroneaba en un delicioso orgasmo que Iván no dejaba de beberse.

- te amo Iván - dijo Isa jadeante

- yo también amor, en mi saco están los condones - declaró Iván y volvió a su sitio, bajándose el boxer.

Isa busco el saco con la vista, estaba debajo de su cabeza, busco los condones y saco uno que le pasó a Iván en lo que lo apretujaba entre sus piernas por él placer, Iván tomó el condón con su mano libre sin descuidar su jugueteo, abrió el condón con las dos manos y regreso su mano a lo que hacía. Isa volvía a arañarlo y tirar de su pelo, entonces Iván cubrió su virilidad con el plástico esperando a que ella terminará de gozar, fue solo entonces que comenzó a penetrarla suavemente, Isa se mantuvo acostada disfrutándolo centímetro a centímetro.

- te amo tanto Isa, me vuelves loco - confesó Iván antes de besarla con suavidad en el cuerpo.

Iván comenzó lentamente, está vez se acomodaba diferente golpeando las paredes vaginales de Isa que disfrutaba sentirlo. Él subió sus besos y caricias, pellizcaba suavemente sus pezones y mordía el cuello de Isa, escuchándola gemir cerca de su oído. Ella lo acariciaba con desesperación, lo arañaba y enredaba sus dedos en el cabello de Iván, contrajo sus piernas abrazándolas en su espalda. Iván sonrió y comenzó a aumentar sus embestidas, el choque de sus piernas con la lavadora acompañaba al sonido de sus pelvis chocando con un poco de fluido entre ambos.

- te amo Iván - jadeaba Isa con lágrimas en los ojos.

- también te amo - contesto Iván antes de llenarla de besos en el rostro con mucho cariño sin dejar de moverse llegando al orgasmo justo después de ella.

Isa lo abrazó a su cuerpo y siguió jugando con su cabello en lo que Iván descansaba un poco sobre de ella. Iván tenía su rostro al costado izquierdo de Isa, comenzó a moverse para levantar su pesado cuerpo sin perder detalle de ella y su rostro, Isa lo veía con una tierna sonrisa.

- te extrañe tanto - admitió Isa sonrojada.

- yo también amor - reafirmó Iván con su gran sonrisa.

Isa acariciaba el rostro de Iván que le besaba los dedos cada que podía, Isa sonreía sin dejar de tocarlo hasta que Iván acercó su rostro para besarla suavemente en la boca.

- no iré a trabajar esta tarde - declaró Iván con su gran sonrisa.

- ¿eso por qué? - preguntó Isa mordiéndose los labios.

- qué tal si comemos primero y después te digo porque - sonrió Iván sonrojado.

- dime ahora y te dejaré comer - sonrió Isa que no había soltado el abrazo de sus piernas.

- vamos amor, te lo diré después de comer - suplicó Iván con rostro de perrito triste.

Isa sonrió al verlo - solo dímelo y te dejaré comer -

- es una sorpresa - manifestó Iván sonrojado.

Isa entrecerró los ojos disfrutando mucho de tenerlo atrapado - entonces dime ahora, no quiero que nos vean -

- Isa, no puedo decirte aún, necesito algo que deje en mi maletín, vamos a comer y si quieres regresamos - sonrió Iván con picardía.

- no te soltaré, eres mío - sonrió Isa abrazándose a su cuello.

Iván sonrió embelesado volviendo a besarla con intensidad, Isa soltó el abrazo de su cuello para acariciarle el cuerpo con tranquilidad, en lo que sus lenguas jugaban en ambas bocas con algunas mordidas repentinas. Iván llevo su mano derecha a su entrepierna, el condón usado le incomodaba, ahora más por su creciente deseo. Él disfrutaba la calidez de esa cueva de placer, sus deliciosos espasmos y contracciones al darle todo su amor, escuchar su voz diciéndole cuanto lo amaba, el perfume de su piel, verla sonreír, era todo lo que quería en su vida. Iván llevo sus manos a las piernas de ella para zafar el abrazo de estas, Isa cedió cuando él la besaba suavemente en el cuello, Iván se levantó, le había ganado y sonreía triunfante. Isa abrió la boca, estaba entre sorprendida y enojada, Iván por su parte se ponía rápido los pantalones con su sonrisa traviesa.

- solo espérame unos minutos - pidió Iván nervioso sabiendo que le iría mal cuando volviera.

Isa comenzó a incorporarse, el enojo era evidente en su mirada cuando Iván salió corriendo del cuarto de lavandería, fue directo a su maletín busco algo dentro y regreso corriendo ante la mirada de asombro de Gabriel que solo escuchó ruido y salió a ver.

- ¿está todo bien? - grito Gabriel a Iván.

- sí - gritó Iván que ya estaba de vuelta en el cuarto de lavado.

Isa se había bajado de la lavadora y estaba molesta recogiendo la ropa de ambos para comenzar a vestirse cuando Iván entró agitado y muy sonrojado, Iván cerró la puerta con seguro.

- abre ahí, vamos a comer de una vez - amenazó Isa enojada.

- yo, yo, solo déjame explicarte por favor - dijo Iván acercándose a Isa que lo veía muy molesta con su ropa en la mano.

- nada es como quisiera en estos momentos, sé que ha sido muy poco tiempo, que nos conocemos casi nada, pero estos días sin ti me di cuenta de algo importante para mí - explicó Iván completamente sonrojado y con ambas manos en la espalda acercándose paso a paso a Isa.

Isa lo veía con un rostro serio sin vestirse o moverse, esperando saber qué era tan importante para él como para hacerle lo que hizo.

- Isa, Isabelle, yo te amo - declaró Iván frente a Isa.

- yo también, pero solo dime Isa - recalcó Isa aún muy seria.

Iván se arrodilló frente a ella que no entendía que le pasaba. El rostro de Iván estaba muy rojo, le recordaba el día de su cumpleaños en el restaurante o el parque.

- Isa ... - suspiro muy fuerte - ¿quisieras casarte conmigo? - preguntó Iván mostrándole una pequeña caja con un anillo de compromiso.

Isa no sabía que decirle, no sé esperaba eso de parte de Iván, el seguía de rodillas en el piso viéndola fijo, esperando su respuesta.

- Iván soy un peligro para ti, ¿estás seguro de esto? - contesto Isa preocupada.

- no me importa nada más sin ti a mi lado - contesto Iván sin cambiar de posición.

Isa comenzó a llorar y dejo la ropa en el lavadero que era lo más cercano, - no digas eso amor, ven, abrázame -

Iván sintió un dolor en el pecho, se había apresurado, no era el lugar indicado, ni el momento, era un verdadero tonto, agachó la cabeza y se puso de pie para abrazarla. Isa vio el rostro de Iván, lo beso suavemente en la mejilla cuando estuvo de pie con su rostro triste y luego tomó su rostro para que la viera a los ojos de ser posible - la vida debe importarte, con o sin mí, te amo tanto que aún muerta te seguiría amando, claro que quiero casarme contigo amor - aclaró Isa sonrojada.

Iván sonrió y la abrazó fuertemente a su cuerpo, esa mujer lo mataría un día, Iván la besaba en la coronilla con mucho cariño y ella le besaba el pecho mientras lo abrazaba fuertemente.

- Iván, pero esperaremos hasta que esto termine - manifestó Isa buscando su rostro.

- lo que tú desees amor - contesto Iván sonriendo.

- te molesta ¿si no me lo pongo hasta entonces? - preguntó Isa sonrojada

- solo me importaba tú respuesta amor - confesó Iván.

- prométeme que si me pasará algo seguirás adelante Iván - pidió Isa viéndolo a los ojos.

- no quiero pensar en eso - dijo Iván incómodo.

- si no me lo prometes no me casó contigo - sonrió Isa.

- está bien, lo prometo – declaró él sonriendo.

- quiero ver mi anillo - exigió Isa buscando su mano.

Ambos habían soltado su abrazó, Iván sonrió grandemente y le dio la cajita con su anillo quedando frente a frente, Isa saco el anillo de la caja y se lo dio a Iván para que él se lo pusiera, Iván se lo probó con cuidado, le quedaba ligeramente grande. Isa le dio la espalda a Iván recargando su cuerpo en él y alzó su mano hacia la luz que entraba por la lámina, Iván la abrazó por la cintura y besaba sus mejillas.

Isa comenzó a repegar su cuerpo desnudo al de él, - ¿tienes hambre amor? - cuestionó Isa curiosa sin dejar de frotar sus nalgas en él.

- sí, pero ahorita me desquitó - dijo Iván acariciando el cuerpo de Isa suavemente.

- Iván, quiero aprender algo nuevo - anunció Isa tomándolo de las manos.

- ¿en qué puedo ayudarte? - dudó Iván dejando que ella retirará sus manos de su cuerpo.

Isa soltó las manos de Iván y se puso frente a él sonrojada - leí un poco y vi tutoriales, pero no podía pedirle ayuda a Gaby cómo antes -

- está bien, yo te ayudaré si quieres - opinó Iván sonriendo, estaba excitado pero debía ser algo importante para ella.

Isa se acercó a Iván, comenzó a bajarle el cierre y desabotonar su pantalón, Iván la veía embelesado sin saber que quería aprender, ella dejo caer el pantalón de Iván, su pene erecto brinco de gusto por estar libre.

- ¿se trata de una posición? - preguntó Iván curioso.

- no, bueno es algo así, solo dime si lo hago bien o no - insinuó Isa recargando su mano en el lavadero.