COMO TRANSFORMAR EL CORAZÓN DE UNA PERSONA A CRISTO JESÚS

Muchas veces nos encontramos con muchas personas que por ejemplo quieren cambiar el corazón de un familiar o un ser querido e incluso a nuestros propios enemigos, esto es posible a través de la oración pero no siempre lo hacemos de la manera correcta ya que nos encontramos en un momento de desesperación o angustia. La mejor manera es orar al Espíritu Santo que El es el encargado de hacer estas transformaciones en las personas para bien acercándolos a Dios a través de Su llamado y ese despertar divino en el deseo de conocerlo. Esto es un proceso no es nuestro trabajo nosotros damos la iniciativa con nuestra petición el trabajo real lo hace Dios mismo en Su tiempo y forma que son perfectos al igual que Su voluntad. Con Fe tenlo por seguro que obrará en esa persona porque todo se vasa en la Fe para que las cosas se manifiesten y sucedan a nuestro favor ya que claro está que es para hacer el bien a una persona y Dios se encarga de ayudarnos.

Nadie puede vivir sin amor. En cierto modo, detrás de muchas reacciones de odio y violencia se esconde un gran vacío interior, un corazón que no ha sido amado verdaderamente. Lo único que puede hacer feliz a una persona es la experiencia de amar y de ser amado y Dios es el que completa todo eso.

El primer paso que da Dios hacia nosotros es su amor anticipado e incondicionado. Dios nos ama antes de que nosotros hayamos hecho algo para merecerlo. Él es amor, y el amor tiende por naturaleza a difundirse, a donarse. Como una madre, que no deja nunca de amar a su hijo, aunque haya cometido un error y deba cumplir con la justicia, así Dios nunca deja de amarnos, porque somos sus hijos queridos.

Ezequiel 11:19-20 Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios.

Jeremías 24:7

``Y les daré un corazón para que me conozcan, porque yo soy el SEÑOR; y ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios, pues volverán a mí de todo corazón.