A lo largo de nuestra vida podemos llegar a experimentar algunas vivencias que nos ofrecen la oportunidad de hacer una pausa en nuestras vidas--aunque sea por unos segundos--para reflexionar y cuestionarnos (a pesar de que suene a un lugar común) sobre nuestro papel como humanidad, de hacia dónde nos dirigimos como especie, y si habrá otro tipo de inteligencias allí fuera con los cuales comunicarnos de alguna manera. Los descubrimientos científicos como el que acaba de reportar la NASA son una de esas "vivencias" que nos muestran cuan grande es el Universo y cuan joven es la humanidad que deambula sobre esta minúscula roca que llamamos Tierra que danza en una de las miles de Galaxias que flotan allí fuera.

El pasado 30 de marzo la NASA anunció con bombo y platillo la detección de la estrella más lejana jamás vista, localizada a más de 12,000 millones de años luz, es decir, eso es lo que tardó en llegar hasta nuestro rincón de la galaxia la luz de esa estrella que la NASA decidió bautizar como Earendel.

La noticia también sirve de pretexto para destacar otro descubrimiento previo (2013) de la NASA con el telescopio Hubble: la estrella "Matusalén", la más antigua conocida hasta el momento. Se estima que esta estrella tiene una edad de 14.5 billones de años. El estimado de la edad ha creado un poco de dilema en la comunidad científica ya que la edad del Universo conocido se ha estimado en 13.8 billones de años, por lo que o el Universo podría ser más antiguo de lo inicialmente se pensó, o bien, es necesario revisar concienzudamente los cálculos sobre la edad y distancia de Matusalén.

En cualquier caso, estos miles de millones de años de antigüedad nos hacen pensar en qué otras civilizaciones inteligentes podrían haberse formado en ese tiempo en la vastedad del Universo. ¿Qué tan diferentes serían de nosotros? ¿Qué clase de creaciones alumbraron sus ingenios? ¿Cómo surgieron? ¿Se extinguieron? Si no fue así, ¿dónde están ahora? ¿Cómo contactarlos si una gran parte de la humanidad aun estamos sujetos a la gravedad de la Tierra? ¿Algún día podremos migrar a otros planetas y galaxias? Si ese es el destino final como humanidad, ¿nuestro cerebro posee el suficiente potencial para resolver los problemas técnicos que los viajes interestelares requieren? ¿Nuestro cerebro evolucionará más?

Hasta ahora, los combustibles químicos nos han llevado a la Luna, pero creo que hace falta un salto evolutivo en la forma de pensar, de comprender las leyes de la física (o de encontrar nuevas, ¿quién sabe?) del Universo que nos rodea de tal forma que podamos avanzar a la siguiente etapa de nuestra evolución. Quizá requeriremos algunas "mejoras" en el camino. Por ejemplo, llegué a pensar que la próxima generación de astronautas iban a ser humanos genéticamente modificados de tal forma que serían capaces de entrar en un proceso de hibernación similar al de los osos, pero de mucha mayor duración. Ahora, con los avances en el diseño y manufactura de Inteligencia Artificial (IA) y robots (e. g. los creados por Boston Dynamics), pienso que para una misión a Marte, quizá sería más factible enviar de avanzada robots que puedan adecuar el terreno para el arrivo de los primeros astronautas.

La modificación de una u otra manera para ir cada vez más lejos en la exploración espacial pienso que será necesaria sino esencial someternos como especie a ciertas mejoras. En agosto de 2021 tuve la oportunidad de leer un artículo escrito por el astrónomo Martin Rees y el astrofísico Mario Livio titulado If Aliens Exist, Here’s How We’ll Find Them. En él, ambos dan algunas ideas generales sobre el futuro de la exploración espacial. Y, en especial, una oración del texto me llamó la atención: "Quizás estemos cerca del final de la evolución darwiniana, pero la evolución tecnológica de los seres inteligentes apenas comienza" (We are perhaps near the end of Darwinian evolution, but technological evolution of intelligent beings is only just beginning"). Me preguntaba cómo es que sabían que la evolución Darwiniana estaba llegando a su fin. ¿Había algunos cálculos detrás de dicha afirmación? Decidí preguntarle esto mismo a los autores y me contestaron con escasos minutos de diferencia, casi como si estuvieran compartiendo el mismo cubículo.

La respuesta de Martin Rees:

Mi comentario es por supuesto especulativo, pero se basa en el pensamiento de que puede haber límites al 'poder de procesamiento' de los cerebros de carne y hueso, y los humanos pueden incluso estar cerca a este límite. Sin embargo, el límite podría ser trascendido por entidades electrónicas, por lo que la evolución a través de "diseño inteligente secular" donde las máquinas hacen a otros aún más capaces, tiene más margen para una mayor mejora. Y también podría suceder más rápido que los procesos darwinianos.

La respuesta de Mario Livio:

La evolución humana aún continúa, pero sus efectos se vuelven cada vez más pequeños.

No es descabellado pensar que nuestra reciente obsesión por la tecnología ya está creando cambios que algunos califican de antropológicos (véase por ejemplo de las aplicaciones de citas), así que mejoras o una "evolución dirigida" para incrementar la capacidad de procesamiento del cerebro humano, ya sea por diseño genético o intervención quirúrgica (usos de interfaces cerebro-máquina), eventualmente nos puede llevar como especie a nuevos niveles de "inteligencia" que nos permitan crear los medios para dejar ser "turistas espaciales" y convertirnos en verdaderos exploradores del cosmos, quizá con la posibilidad de hallar las huellas tecnológicas de civilizaciones ya extintas o en plena evolución. La búsqueda de inteligencia extraterrestre suena ambicioso--por no decir de ciencia ficción--, y por ello hay algunos científicos que piensan que se deben enfocar los esfuerzos en la búsqueda de cosas más "simples", como lo son ciertas moléculas cuyo grado de complejidad necesario para emsamblarlas puede ser un indicio de la intervención de "inteligencia" en su formación.

Esta semana, motivado por el más reciente descubrimiento del veterano telescopio espacial Hubble de la NASA, escribo sobre esa pregunta que muy probablemente nos hemos hecho todos alguna vez: ¿Estamos solos en el Universo?... ¡Gracias por leer!

Este artículo se publicó originalmente en el portal de Cadena Política el 6 de abril de 2022.

https://elrincondelcapitannemo.wordpress.com/2022/04/08/estamos-solos-en-el-universo/